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February 28
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Vio quien era en la pantalla del teléfono y contesto algo nerviosa porque sabía lo que le dirían,
sabía que no le gustaría pero también sabía que las cosas no podían terminar así. Ella debía ser
fuerte y escuchar lo que él tenía que decir ya que solo de ese modo podría superarlo. Solo
escuchando esas dolorosas palabras podría asegurarse de que era real y no le dejaría chance a
su cerebro para inventarse falsos diálogos, para fantasear con cosas que jamás sucedieron,
cosas que jamás  se dijeron, como solía hacer a menudo cuando algo quedaba en el aire. Esto
no podía ser una de esas cosas, había sido demasiado profundo para eso. Así que sin pensarlo
un segundo más presiono el botón verde y dejo que la palabra protocolar saliera de sus labios 

–Aló?

Él titubeo un momento y luego saludo –Soy yo- era innecesario porque ella ya lo sabía desde el
momento en que había timbrado el teléfono, simplemente porque no recibía muchas
llamadas. Se hizo un largo silencio y luego el pronuncio las siguientes palabras que ella sabía
bien que vendrían –Tenemos que vernos…. Necesito hablar contigo…- Entonces ella ya no lo
soporto más y se echó a llorar, agradecía profundamente que él no pudiera verla en ese
momento aunque la conocía suficiente como para imaginarla. Precisamente ese era uno de los
problemas  “No entiendo por qué lloras” había dicho la última vez que se vieron y ya había
pasado casi 3 meses de eso. 

-Ya sé para qué… ya sé qué vas a decirme- le respondió una vez pudo deshacer el nudo en su
garganta.
-Creo que ese tipo de cosas… hay que decirlas en persona, así no puedo- respondió con una
calma casi glacial.

Ella cedió, como siempre lo hacía. Acordaron verse aquel fin de semana en una plaza cerca de
su casa. A ella no le hacía gracia esa elección de lugar porque era donde habían tenido su
primera cita, aquella a la que él no había asistido. Quizás por esa misma razón sugirió ese
lugar, porque recordaría aquello y lo odiaría, serías más fácil pensar que estaba bien acabar
con todo de una vez. Necesitaba llenarse de rencor para poder soportarlo.
Pero después de todo, ese encuentro nunca ocurrió. El día que acordaron ella se levantó, se
miró al espejo y su reflejo le dijo que no podría, que no importa de cuanto rencor se llenara,
simplemente no podía. Era ridículo, porque ya lo odiaba, no podía odiarlo más y no podía
amarlo más. 

Cogió el teléfono y lo llamo por última vez. Se olvidó de protocolo telefónico, de los saludos,
de las preguntas amables, apenas el descolgó ella dejo salir lo que tenía que decir, no quería
escucharlo, simplemente dejo salir las palabras de su boca.
-No iré…no voy a ir, no lo soportare…no puedo hacerlo…. –intentaba decirlo todo antes de
romperse- Ya sé que vas a dejarme, eso es suficiente... ¿Para qué quieres verme? Todo lo que
hare será llorar y si te arrepientes, simplemente será por lastima. Lo siento.- entonces guardo
silencio, ya no tenía ganas de llorar, solo una extraña y temporal calma...

-Ok- fue todo lo que respondió después de un largo silencio, pareció pensar un momento sus
palabras, quizás fueron solo segundos pero para ella se habían hecho minutos eternos -
…entonces… supongo que…. ¿Adiós?
-Adiós- respondió y colgó, ya no había nada más que decir.
Esa fue la última vez que supo de él, desde entonces se dedicó a olvidarlo, o fingió intentarlo
porque estaba en todo lo que ella hacía, no había sido una relación especialmente larga pero
era la primera relación que ella tenía. Él era la primera persona de la cual se había enamorado
y siendo unos niños cuando se conocieron, ella nunca fue capaz de decir sus sentimientos
hasta varios años después. Aunque no lo veía seguido después de salir del colegio ella siempre
lo recordaba por una u otra razón, no quería hacerlo, no preguntaba por el siquiera, pero aun
así lo recordaba. 

¿Para que recordar todo aquello? Algunos días recordaba su relación y todo había sido
hermoso y perfecto, pero al día siguiente la recordaba y todo era doloroso o amargo. Ella
dejaba que su memoria fuera selectiva y le mostrara aquello que solo quería ver. Un día quería
verlo como un ángel y al día siguiente como un monstruo. ¿Cómo podía darse cuenta de cómo
habían sido realmente las cosas? Entonces se dio cuenta de que la respuesta era que
simplemente que ya no importaba.

-No importa- lo dijo en voz alta como hacia cuando quería auto convencerse de algo. –No
importa porque se acabó. Yo no estaba enamorada, solo estaba obsesionada.
Era cierto que ella misma no se dejaba desatar, ella quería seguir amarrada a él y ser una
mártir, porque era fantasiosa y aquella idea de un único amor era exquisitamente dolorosa.
Necesitaba sentirse atormentada por aquel amor, necesitaba que le doliera. Ni siquiera para
contarlo al mundo, ni siquiera para que el mismo lo supiera, era un placer secreto, ella quería
vivir en aquella tortuosa fantasía, ella quería aquel amor imposible y seguía pensando en él,
seguía recordándolo, aun cuando paso un año o dos, no sabía nada de él, pero se obligaba a
recordarlo y seguía imaginando diálogos imposibles, momentos inexistentes, sensaciones
irreales. Recordaba los momentos maravillosos en que se sentía especialmente contenta a su
lado y luego se forzaba a recordar lo amargo, y disfrutaba repetirse a sí misma que aun que
ella lo amara profundamente “para siempre” había dicho, para él ella no tenía ningún valor ni
importancia “solo fui un más de sus novias, ha tenido muchas después de todo, y el para mí
siempre fue y será el único”. Pero, ya era demasiado, estaba loca sin duda por decidir dejar
que sus sentimientos se cerraran de esa manera, pero decidió  congelarlo, decidió que ya no
pensaría en eso, que tal vez no se dejaría sentir cariño así por ningún otro, pero ya no
recordaría a aquel chico. Era solo un amor platónico, ya ha pasado tiempo y él, el real, ya no es
el chico que vive en mi cabeza. Quizás nunca lo fue.

Fue toda una sorpresa cuando recibió una nueva llamada. Ella había viajado a su antigua casa,
para visitar a su hermano, cuando el teléfono sonó y escucho esa voz que le era tan familiar.

-¿Hola? ¿Eres tú?.....me dijeron que estabas aquí, ¿Podríamos vernos?- 

El corazón le dio un vuelco y más rápido de lo que hubiera deseado asintió y acudió a aquel
encuentro, recordando curiosamente como se había negado a verlo la última vez. De camino
se fue repitiendo y convenciendo que esto solo lo hacía para asegurarse de que no lo
reconocería, que ya ambos eran personas diferentes, que aquellos que se habían encontrado
antes ya habían muerto con el paso del tiempo, con el cambio de ambiente.

Cuando lo vio, todo se fue a la basura. Ambos sonrieron de una manera algo absurda, se
saludaron y caminaron por la ciudad hablando de aquello que se le dice a un viejo amigo.
¿Cómo estás? ¿Qué has hecho? ¿Has visto a….? ¿Conoces a…? Hasta que no había nada más
que decir. El antes de ser su pareja, también había sido un buen amigo, alguien con quien
siempre congenio y que todo el mundo decía que se parecían, que eran iguales. Entonces bien
podía preguntarse. “¿Él disfrutará sufrir igual que yo?,  él está aquí porque espera que lo
lastime, igual como yo espero que me lastime”. Se acercó y lo abrazo despacio –De ser una
película, esto sería cámara lenta- pensó. El recibió su abrazo, pero no respondió, dejo sus
brazos en el aire como si lo abrazara algún animal peligroso.

-No…no lo hagas…-dijo casi asustado pero ella no lo dejo, entonces agrego- Si te abrazo
ahora… no podre soltarte jamás...
-Entonces no lo hagas… -Ella hundió el rostro en su pecho, con una sonrisa en los labios, ni
siquiera ella sabía a qué se refería. Entonces sintió como los brazos de él la envolvían.

¿Para que la había dejado? ¿Si la quería, porque lo había hecho? Eran iguales después de todo,
juntos es lastimaban y separados dolía más pero  de una manera diferente.  Él había tenido
muchas novias antes que ella, pero ninguna después de ella. Él también se había pasado ese
par de años pensando en ella, imaginando que se la encontraba en alguna esquina, en algún
trabajo. También se la había pasado imaginando diálogos y situaciones que jamás ocurrieron.
Ambos eran así… por eso se odiaban, por eso se amaban y por eso nunca más volvieron a
verse.
:iconrumay-chian:
Rumay-Chian Featured By Owner Feb 28, 2014  Hobbyist Digital Artist
simplemente me encanto... de alguna forma me senti identificada vaya
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:iconcsnsai:
CsNsAi Featured By Owner Feb 28, 2014
Me gusto, bien neurótica la relación :V jaja
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